El mosto con gas de Sojuela ha dejado de ser una rareza de bar de pueblo. Según recoge la revista especializada Mundolatas, Mostea Refrescos realizó una primera producción de 250.000 latas, que empezó a comercializarse en establecimientos de hostelería de La Rioja y que después amplió su presencia a cadenas de distribución alimentaria del norte de España.
El precio de venta al público de referencia es de 1,50 euros la lata, un posicionamiento pensado para competir de tú a tú con los refrescos convencionales en la nevera del bar o del supermercado, pero con un argumento que ninguno de ellos tiene: dentro solo hay zumo de uva riojana con gas.
La elección de la lata no es casual. Es ligera, se enfría rápido, protege el mosto de la luz y el oxígeno (clave para que no pierda el aroma a fruta fresca) y es reciclable al 100 %. Además, permite que un producto sin conservantes viaje y se conserve sin fermentar, algo que hasta ahora era el gran obstáculo para sacar el mosto fresco fuera de la bodega.
Para elaborarlo, la empresa utiliza una novedosa máquina de carbonatación que ajusta el zumo de uva para obtener una bebida más refrescante y menos dulce. El proyecto nació con el apoyo del programa de Reto Demográfico del Gobierno de La Rioja, que lo financió con 79.807 euros como ejemplo de emprendimiento rural con base tecnológica.
En Pueblerinos puedes encargar la caja de 24 latas y recibirla en casa o en tu bar.